Litoteca de Sondeos IGME
El mayor repositorio público de muestras del subsuelo en España custodia los testigos y ripios de décadas de exploración geológica y minera.
Desde 1988, Peñarroya-Pueblonuevo alberga una infraestructura científico-técnica que pasa desapercibida para el gran público, pero que resulta vital para la geología nacional. Se trata de la Litoteca de Sondeos del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), el único centro de acceso público en el país dedicado a preservar testigos, ripios y muestras pétreas extraídas de las profundidades.
Su interior funciona como un inmenso archivo documental y físico. Guarda celosamente la información generada durante años de campañas de investigación llevadas a cabo tanto por el propio IGME como por otras entidades públicas o privadas. Su área de cobertura es total: comprende el territorio peninsular, los archipiélagos balear y canario, el mar territorial e incluso la plataforma continental.
El archivo documental de nuestras profundidades
La verdadera dimensión de este recinto se comprende al caminar entre sus naves de almacenaje. Los testigos cilíndricos allí depositados permiten a los técnicos y visitantes leer, capa por capa, las distintas eras y composiciones que conforman la corteza terrestre. Se trata de un registro minucioso de miles de perforaciones y excavaciones que convierte a estas instalaciones en el mayor repositorio público de su clase en España y uno de los más destacados de Europa.
A pesar del enorme volumen de material que gestiona, el centro mantiene un orden estricto supervisado por su equipo técnico. Su función va mucho más allá de almacenar piedras: catalogan, digitalizan y proporcionan asesoramiento a universidades e institutos que acuden para analizar las colecciones.
«Es el equivalente a una biblioteca nacional, pero en lugar de incunables de papel, lo que se custodia son los cilindros de roca que narran la historia física de nuestro territorio.»
Tecnología punta para el estudio no destructivo
Para procesar y extraer información de todas estas muestras geológicas, la Litoteca dispone de un equipamiento que la sitúa en la vanguardia investigadora. Cuenta con su propio taller de testificación, maquinaria especializada para el corte de rocas, lupas binoculares y microscopios petrográficos.
El verdadero salto cualitativo de las instalaciones reside en su capacidad tecnológica. Destacan la plataforma multisensorial Box Scan y el escáner DMT Corescan Colour II. Estos sistemas permiten realizar análisis mediante fluorescencia de rayos X (FRX), espectroscopia y perfilador láser, garantizando el estudio exhaustivo de la composición química y física de forma totalmente no destructiva, dejando la roca intacta para el futuro. Aunque muchos ignoren aún su existencia, las puertas de este asombroso lugar están abiertas para quien quiera comprender de qué está hecho el suelo que pisamos.

